Cap. 6 Inevitable
Todo había salido mal esos días, comenzando por ese lunes negro.
Jacob se deleitó en más de un sentido, no solo me regaló los recuerdos más dolorosos de toda mi existencia si no que también plantó nuevamente el miedo en Bella.
Todo el alumnado se encontraba reunido a una prudente distancia para ellos y el director se acercaba a poner un poco de orden.
— Vete a clase de Lengua, Bella, no quiero que te veas implicada—. Le pedí cuando me recuperé de las terribles imágenes que Jacob guardaba en su memoria.
—Es un poco sobreprotector, ¿a que sí? —. Dijo él ignorándome completamente.
Creía que un poco de agitación en la vida la hacía más divertida.
—Déjame adivinar—. Agregó insidiosamente. —¿A que no tienes permiso para divertirte?—
Clavé en él mis ojos, mis dientes se cerraron de golpe pero contraje levemente mis labios amenazantemente.
Bella le mandó callar pero el rió ante sus palabras.
Jacob se atrevió a invitarle a la reservación a “Disfrutar la vida” según él, como si no viviera junto a mi.
¡Si lo único que yo hacía era tratar que ella viviera! Como se atrevía a dudarlo.
—Todavía tengo tu moto en mi garaje—. Añadió.
Claro que aun la conservaría, era solo objeto material que le recordaba a ella.
Vi en sus pensamientos como solía contemplarla horas y horas.
La conservaba esperando que algún día Bella volviera por ella.
Aun cuando se suponía que ya debería haberla vendido o por lo menos eso le había prometido a Charlie.
Respondió a las preguntas de Bella argumentando que no le correspondía a él venderla ya que no le pertenecía.