jueves, 6 de agosto de 2009

Un éxito cambia de mando

La saga anuncia el estreno de su segunda parte, "Luna nueva", pero lo hará sin quien dirigió el capítulo inicial | La saga anuncia el estreno de su segunda parte, "Luna nueva", pero lo hará sin quien dirigió el capítulo inicial

En 2008, tres mujeres formaron una santísima alianza para los fanáticos del vampiro Edward y de la humana Bella, la pareja más famosa de la cultura pop contemporáznea.

La "madre" fue la escritora Stephenie Meyer, una americana mormón que creó la envolvente trama de la serie de libros Crepúsculo, cuyo cuarto y último volumen Amanecer, fue lanzado en países de América Latina, y en algunos, como Brasil, enseguida ocupó el primer lugar en la lista de los más vendidos. La "hija" fue la joven Kristen Stewart, la actriz que dio vida a Bella en el film Crepúsculo, un suceso de boletería que llegó al formato DVD, y cuya continuación Luna nueva, está programada para estrenarse en noviembre. Y el "espíritu" fue justamente la responsable de hacer que las otras dos se encontraran en armonía: la cineasta Catherine Hardwicke.

"Cuando empezamos a preparar el proyecto Crepúsculo todavía no era un estruendo. Ni siquiera sabíamos si la película iba a dar en el clavo", cuenta Catherine por teléfono.

El film no sólo dio en el blanco, sino que ayudó a desparramar por el mundo la fama de los libros de Stephenie. La franquicia Crepúsculo se volvió una sensación al estilo de Harry Potter, en la que personajes comunes se ven insertos en un ambiente de fantasía. Probablemente todo el mundo ya conoce el centro de la trama, aunque no cuesta recordarla una vez más: una estudiante y un vampiro se apasionan y quedan en aquel estado incierto de adolescentes esperando saber si una relación tan peligrosa puede seguir adelante.

Pero eso fue apenas en el primer libro de la serie. Después Edward disputó el amor de Bella con un lobizón, ellos enfrentaron a un grupo de vampiros malvados (parecidos a aquellos de las películas de John Carpenter), las sociedades humanas y vampiresas fueron acostumbrándose con la idea de la unión de dos de sus hijos, hasta llegar al desenlace de la serie, en las casi 600 páginas de Amanecer.

"El libro tiene aquel tipo de muchacho perfecto por quien todas las muchachas se apasionan. Y él termina apasionándose por una muchacha normal. Las muchachas terminan de leer y dicen `podría ser yo`. Es la fantasía de envolverse con el tipo más bonito del mundo. Y la historia está construida encima de sugestiones. En lugar de haber sexo, la duda es saber si ellos se van a besar o no. Ese juego de coqueteo es muy excitante. Además todo eso ocurre dentro de un ambiente de peligro", sostiene Catherine.

DESPEGUE. La cineasta comenzó su contacto con el universo de Crepúsculo en enero de 2007, cuando recibió el guión basado en el primer libro de Stephenie, publicado un año y medio antes. Catherine odió el script, pero terminó animándose a leer el libro. La historia de Bella y Edward la conquistó de tal forma que buscó a Summit, el estudio que había comprado los derechos de filmación de la serie, para sugerir que el guión fuese reescrito.

"Aquel primer guión que estaban desarrollando se parecía más con Los ángeles de Charlie. Había jet skies, viajes para varios lugares, agentes del FBI. Bella era una aspirante a estrella de colegio, en vez de una muchacha normal. Era muy diferente al libro", dice.

Catherine sabía bien que estaba hablando. La franja etaria de la mayoría de los personajes de Crepúsculo es la especialidad de una cineasta que se destacó por hacer películas con un toque autoral mirando al público que Hollywood normalmente considera acéfalo: adolescentes y jóvenes adultos. Son de ella, por ejemplo, los bien recibidos A los trece (2003) y Los amos de Dogtown (2005).

"Cuando hago películas sobre jóvenes, quiero que ellos sean auténticos y reales. Es necesario oírlos para entender sus vidas, saber qué les gustan y cómo se sienten", explica ella. "Yo amo los años de la adolescencia. Es la época en que ocurren los cambios más locos y radicales en la vida de alguien. De repente uno tiene barba, grandes senos, besa a una muchacha, besa a un tipo, uno puede conducir un auto, puede terminar borracho. Son muchas posibilidades".

Otra diferencia en el trabajo de Catherine es su implicancia con los proyectos. Eso queda claro en el DVD de Crepúsculo que, entre los extras, trae videoclips dirigidos por ella con los actores. La directora también usó las informaciones que ella misma juntaba en un diario durante la producción para lanzar un lindísimo libro, en el que la elaboración del film es analizada. La obra aparecerá publicada este mismo año, hacia noviembre.

También debido a la implicancia con el trabajo es que Catherine no siguió adelante como directora del segundo film de la serie. Ella misma explica lo que motivó al estudio a convocar a Chris Weitz para asumir Luna nueva.

freno. "Yo estuve casi un año y medio para hacer Crepúsculo. Pero la gente del estudio me dijo que el lanzamiento del 21 de noviembre de 2008 había sido tan bueno que ellos querían repetir la misma fecha en 2009. Sólo que yo tendría menos tiempo, serían apenas diez semanas desde el fin de la gira de lanzamiento de uno hasta el inicio de las filmaciones del otro. Para encarar el segundo film, yo quería que el resultado fuera superior al primero y no lo quería hacer de otra manera. Entonces me pareció mejor dejar que otra persona lo intentara", dice ella antes de revelar que vio el trailer de Luna nuevo, que ya circula por Internet. "¿Qué me pareció? Hum... sin comentarios".

Haber dejado Crepúsculo atrás, no obstante, no significa que Catherine no quiere más saber de obras literarias con elementos fantásticos. Evitando una comparación de calidad que sería ingrata para Stephenie Meyer, la directora se prepara para dirigir una adaptación contemporánea del Hamlet, de William Shakespeare, con el joven Emile Hirsch en el papel del título.

"Tenemos los diálogos originales de Shakespeare, pero reducidos. Va a funcionar así: cuatro días después que el padre de Hamlet muere, ocho personas estarán muertas. En el original, ocho personas también mueren. Es un thriller psicológico: el padre muere, ahí aparece un fantasma que asombra a Hamlet para que él asesine al tío. Es asustador. También vamos a utilizar mucha música", dice ella.

La serie vampírica prosigue pero con un nuevo director

Los productores de la sa- ga de Crepúsculo quieren que las cosas se hagan rápido y esa fue la razón por la que Catherine Hardwicke se desvinculó del proyecto, y el nuevo film, Luna nueva, cayó en definitiva en manos de Chris Weitz, que antes hizo con su hermano Paul la comedia Un gran chico (2002), y con su sola firma la fantasía de La brújula dorada (2007), primera y probablemente única entrega cinematográfica de la trilogía literaria de Philip Pullman La materia oscura.

La intención es estrenar en los Estados Unidos el 20 de noviembre, exactamente un año después del lanzamiento norteamericano del capítulo inicial, y eso implica un rodaje y una postproducción "contra reloj". La filmación duró en total cuarenta y ocho días en Vancouver y la localidad italiana de Montepulciano, donde generó el consabido revuelo de periodistas y fanáticos.

Entre tanto, ya está en preparación la tercera parte de la saga, Eclipse, que será dirigida por David Slade, y se habla del español Juan Antonio Bayona (director de El orfanato) para la cuarta.

De hecho, ya se había pensado en Bayona como posible realizador de Luna nueva, pero problemas de agenda hicieron que la idea fuera descartada.

Fuente: elpais

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