La segunda parte de Crepúsculo no se ha hecho esperar demasiado. Un año después, Chris Weitz coge las riendas de la saga y la reconduce por un camino menos indie y más pulcro.
Título: Luna Nueva.
Título Original: New Moon.
Género: Drama, fantasía, romance, horror.
Nacionalidad: EEUU.
Estreno: 18 de noviembre de 2009.
Director: Chris Weitz.
Actores: Kristen Stewart, Robert Pattinson, Taylor Lautner, Ashley Greene, Billy Burke, Michael Sheen, Jamie Campbell Bower, Dakota Fanning, Peter Facinelli, Michael Welch, Anna Kendrick, Justin Chon, Christian Serratos, Jackson Rathbone, Kellan Lutz, Nikki Reed, Rachelle Lefrevre, Edi Gathegi, Chaske Spencer, Alex Meraz, Graham Greene.
Unos meses después de la última aventura, el verano está a punto de acabar en Forks. Ha llegado el comienzo del último curso del instituto y, con él, el día del cumpleaños de Bella. A pesar de su reticencia a celebrarlo por el miedo a cumplir años y hacerse mayor que Edward, Alice le organiza una fiesta que acabará en tragedia. Edward deja a Bella al darse cuenta de que no es buena para él, y los Cullen desaparecen del mapa. Bella, sola y abandonada, cae en una profunda y dolorosa depresión. Pasado algún tiempo descubre que a través de actividades que disparan su adrenalina es capaz de tener visiones de Edward advirtiéndola del peligro. Decidida a no dejar pasar la oportunidad, hace una visita a su amigo Jacob con el fin de buscar la ayuda de un mecánico. Pero encontrará mucho más que eso en el chico.
Título Original: New Moon.
Género: Drama, fantasía, romance, horror.
Nacionalidad: EEUU.
Estreno: 18 de noviembre de 2009.
Director: Chris Weitz.
Actores: Kristen Stewart, Robert Pattinson, Taylor Lautner, Ashley Greene, Billy Burke, Michael Sheen, Jamie Campbell Bower, Dakota Fanning, Peter Facinelli, Michael Welch, Anna Kendrick, Justin Chon, Christian Serratos, Jackson Rathbone, Kellan Lutz, Nikki Reed, Rachelle Lefrevre, Edi Gathegi, Chaske Spencer, Alex Meraz, Graham Greene.
Unos meses después de la última aventura, el verano está a punto de acabar en Forks. Ha llegado el comienzo del último curso del instituto y, con él, el día del cumpleaños de Bella. A pesar de su reticencia a celebrarlo por el miedo a cumplir años y hacerse mayor que Edward, Alice le organiza una fiesta que acabará en tragedia. Edward deja a Bella al darse cuenta de que no es buena para él, y los Cullen desaparecen del mapa. Bella, sola y abandonada, cae en una profunda y dolorosa depresión. Pasado algún tiempo descubre que a través de actividades que disparan su adrenalina es capaz de tener visiones de Edward advirtiéndola del peligro. Decidida a no dejar pasar la oportunidad, hace una visita a su amigo Jacob con el fin de buscar la ayuda de un mecánico. Pero encontrará mucho más que eso en el chico.Algunos fragmentos emiten una sensación apresurada, pero en conjunto resulta una adaptación más que satisfactoria. Muchas frases, e incluso diálogos, están calcados tal cual del libro, en un claro homenaje a las demandas de los exigentes fans.
Catherine Hardwicke no le había dejado un escenario sencillo a su sucesor a cargo de la dirección de la siguiente pieza de la franquicia. Después de todo tipo de críticas, la saga no conseguía hacerse un hueco en el “cine serio”. Las peculiares características de los vampiros de Stephenie Meyer en comparación con las de los primeros clásicos del género hicieron que gran parte del público renegara de las películas.El extravagante método de la anterior directora tampoco benefició a la cinta que, sin embargo, batió todo tipo de récords de asistencia gracias a los incondicionales fans. A los dos días de su estreno ya se había confirmado la segunda parte y un ligero aumento de presupuesto que se ha dejado notar muy favorablemente.
Y es que Chris Weitz se ha superado en esta película. Con la ayuda del impecable trabajo de Javier Aguirresarobe como director de fotografía y las extraordinarias partituras de Alexandre Desplat, ha dado un aire mucho más profesional y elegante a la saga, más maduro, restando esa sensación indie característica de Hardwicke y un poco más de patio de colegio. Para ser justos, hay que tener en cuenta que la anterior directora estuvo sometida a bastantes limitaciones, comenzando por el escaso presupuesto con el que contaba.“Luna Nueva” es el libro más dramático de la serie. En él se exploran los sentimientos de pérdida y abandono, el amor perdido y la más desgarradora soledad. La ausencia de esperanza y la muerte en vida. Chris Weitz ha sabido manejarse adecuadamente en este terreno, aunque la película no llega a explorar por completo la angustia de Bella y la caída en su profunda depresión. La historia pasa de puntillas por algunos temas conflictivos para centrarse en la cándida relación entre Jacob y Bella. Sin embargo, Chris Weitz se desenvuelve mejor aquí que hacia el final, donde en el libro explota toda la tensión acumulada en un trepidante viaje a contrarreloj y en la cinta apenas se llega a ese clímax.
Algunos fragmentos emiten una sensación apresurada, pero en conjunto resulta una adaptación más que satisfactoria. Muchas frases, e incluso diálogos, están calcados tal cual del libro, en un claro homenaje a las demandas de los exigentes fans. El grado de adaptación es tal que se han contratado a algunos actores para interpretar a personajes, más o menos importantes, que apenas recitan una línea.Aunque las actuaciones siguen sin ser especialmente destacables y Billy Burke continúa componiendo una de las mejores, también se percibe una mejoría con respecto a “Crepúsculo”. Quizá por la ausencia de Edward en gran parte de la historia, Kristen Stewart es capaz de desarrollar algo más que la cara de orgasmo perpetuo que lució durante toda la película anterior. En sus escenas con Taylor Lautner se la ve hasta sonreír de corazón. Incluso logra convencer en los planos dedicados a la depresión de Bella, a ese estado de vacío interior tras el abandono. Sin embargo, se sigue viendo a Kristen Stewart tras la caracterización de Bella, y no al personaje en sí, que ha amoldado a su manera de forma que recuerda bastante a la actriz.
Taylor Lautner ha tomado el relevo de Robert Pattinson como protagonista masculino. Tras una intensa preparación y muchos levantamientos de pesas después, estuvo preparado para meterse en la piel de Jacob Black, el papel que seguramente catapultará definitivamente su carrera. El actor está correcto en su interpretación, transmitiendo esa sensación de cercanía y calidez propia de Jacob que le hace tan querido.En cuanto a Robert Pattinson, la estrella ausente, no se pasea durante mucho tiempo por la pantalla, pero ha ganado en intensidad y menos ceños fruncidos. A pesar de unos desafortunados abdominales pintados, sigue brillando con luz propia, y no sólo en sentido figurado. Continúa siendo una elección adecuada para Edward, aunque no perfecta. Pattinson tiene potencial, pero todavía tiene que desarrollarlo.
El aspecto visual de los personajes también ha mejorado notablemente. La peluquería y maquillaje, tan cantosos en la primera entrega, están más logrados, aunque todavía siguen teniendo mucho por mejorar. Aun así, visualmente todo queda más redondo. El cambio del filtro azul al dorado le da otorgado un tono más acorde con la historia, menos frío y más comercial. Más elegante. En resumen, esta segunda entrega entra mucho mejor por el ojillo.
En este apartado es necesario dedicar una mención especial para los efectos especiales. El aumento de presupuesto ha permitido la animación que cabía esperar del realizador de “La Brújula Dorada”, film que se estrelló en taquilla, pero que contaba con una animación maravillosa y espectacular.No es ningún secreto a estas alturas la gran importancia de los lobos en este cuento, y lo necesario que era plasmarlos bien en pantalla para que sus planos no se quedaran en una mera pantomima de lo narrado en el libro. Los efectos no sólo cumplen, sino que además son excelentes. Asimismo se ha mejorado el movimiento de los vampiros y su brillo característico. La diferencia es tal que a veces la cinta no parece una continuación de otra. Pese a todo, el argumento sigue aportando algún inevitable momento ridículo o difícil de explicar que recuerda lo que se está viendo.
Las escenas de acción, gracias a los efectos especiales y la cámara lenta, son más atractivas que las de su predecesora, aunque prácticamente carecía de ellas. Aunque quizá sobre algún plano anticlimático de Kristen Stewart cortando la acción.
Como curiosidad, resulta ciertamente chocante escuchar hablar al vampiro italiano Aro Vulturi con su “British accent”. Elegante, pero no deja de sorprender.“Luna Nueva” se estrena en España hoy 18 de noviembre, adelantándose dos días al propio estreno americano. Y esta semana hay, como no, luna nueva en el cielo.
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